¿Cómo elegir unos buenos zapatos?

¿Cómo elegir unos buenos zapatos?

¿Cómo elegir unos buenos zapatos?

Los podólogos y cirujanos del pie coinciden en que es importante apostar por un calzado cómodo que proteja nuestra salud, aunque a ello debemos añadirle además el gusto estético personal de cada cual. Sin embargo, en muchas ocasiones damos más importancia a esto último, sin pensar en las terribles consecuencias que pueden desatarse. Uñas encarnadas, callosidades, espolones, hongos, juanetes, esguinces… evita todas estas afecciones con un calzado de calidad. Nosotros te ayudamos con estos consejos básicos.

Calzado que va con la edad

A medida que nuestro cuerpo envejece, nuestros pies también sufren transformaciones importantes: las articulaciones se deterioran, y la capa de grasa que rodea al pie, a modo de almohadilla natural, también deja de ser eficaz a la hora de amortiguar el impacto contra el suelo en cada desplazamiento.

Para contrarrestar este hecho, los expertos en podología recomiendan el uso de un calzado acolchado en personas de edad avanzada, incluso cuando se encuentren dentro del hogar, realizando las tareas habituales del día a día.

¿Cada cuánto debe reemplazarse el calzado?

Es una cuestión que muchas personas ignoran, pues generalmente se basan en las tendencias de la moda para sustituir el calzado, o simplemente se deciden cuándo las zapatillas comienzan a deteriorarse.

No obstante, los problemas de salud pueden llegar mucho antes si no se presta la debida atención. En este sentido, lo más aconsejable es reemplazar el calzado habitual al menos una vez al año, aunque si se hace un uso frecuente del mismo, deberá sustituirse a los cuatro o seis meses de uso.

Atención a los dolores de pies

Cuando sentimos molestias en los pies de manera continuada, no hay que subestimar estos signos de alarma, si bien es importante acudir al médico para obtener el diagnóstico adecuado. En algunas ocasiones, puede tratarse de una afección más grave de lo que pensamos, y solamente podrá ser erradicada por medio de una intervención quirúrgica. No obstante, muchas veces, estos dolores o molestias en los pies pueden erradicarse reemplazando nuestros zapatos por unos más cómodos y saludables.

Sandalias y zapatos planos

En general, cualquier calzado descubierto que exponga nuestra piel al exterior, es un motivo frecuente de callosidades, grietas y fisuras provocadas por la sequedad de la piel.

Del mismo modo, las sandalias o chanclas también guardan un segundo inconveniente, y es que su diseño blando, o plano, puede desatar dolores en varias regiones de nuestros pies, una patología conocida oficialmente como fascitis plantar.

En resumen, elige zapatos cuya suela no pueda doblarse fácilmente, y que cubran tus pies adecuadamente.

Elegir unos buenos zapatos

Fuente de la imagen: sandaliasromanas.net

Opta por zapatillas de running

Si se trata de andar por casa, o realizar una salida corta al supermercado o la escuela de los niños, las zapatillas deportivas pueden convertirse en una opción ideal para mantenernos alejadas de las afecciones plantares.

Hoy en día, la tecnología ha avanzado a tal punto, que podemos contar con un calzado de calidad, diseñado para proteger nuestros pies y brindarles un soporte adecuado. Al mismo tiempo, existen zapatillas deportivas especiales para personas con pies cavos o planos.

El calzado, que se adapte a tu pie…

Porque muchas veces sucede lo contrario: adquirimos un calzado nuevo pensando que esas leves molestias que sentimos desaparecerán con el uso diario, cuando en realidad, estamos atentando sin saberlo contra la salud de nuestros pies.

Un buen calzado deberá tener la punta redondeada, y describir en su diseño la forma natural del pie. También es un buen indicio que el zapato cuente con espacio suficiente entre la punta y los dedos del pie, aproximadamente unos 10 centímetros de distancia.

¿Cómo probarse los zapatos nuevos?

Aquí es importante tener en mente dos cosas. Primero, las tallas de calzado no son universales, y elegir un calzado solamente porque coincide con el tamaño de nuestro pie, es fatal. Hay que probárselo (debemos tener esto en cuenta sobre todo cuando compramos calzado online).

En segundo lugar, debes conocer que los pies se encuentran más hinchados al finalizar el día, por lo deberás elegir este horario para probarte el calzado nuevo. Además, te recomendamos que camines con ellos y pruebes como se adecuan a tu pie y qué tan cómoda te sientes. Esto es vital para tu salud.

Zapatos de tacón: lo que debes conocer

Son elegantes y nos hacen lucir más esbeltas, pero no sin sacrificar nuestra salud. Cuando empleamos zapatos de tacón alto, la zona lumbar de nuestro cuerpo se resiente, al tiempo que los huesos metatarsianos del pie sufren una carga excesiva.

A largo plazo, los músculos y tendones de nuestras extremidades inferiores sufren consecuencias desagradables, por lo que te recomendamos que emplees un tacón de no más de cinco centímetros de altura, si bien tampoco es saludable abusar de este tipo de calzado. La clave está en el equilibrio.